¿Cómo hacer pastillas de caldo caseras?

¿Te gustaría hacer pastillas de caldo en casa? Aquí tienes el método más eficaz y económico, en sólo cuatro pasos tendrás un espectacular concentrado de carne para enriquecer guisos, salsas o arroces

Pastillas de caldo caseras

¿Por qué hacer pastillas de Avecrem en casa pudiéndolas comprar por muy poco en el supermercado? No es una cuestión de ahorro, si te preocupa la salud, saber lo que comes y huir de todo tipos aditivos, lo mejor es que sigas leyendo. Aquí tienes una explicación detallada de la composición de las pastillas de compra.

Hoy te voy a contar cómo hacer pastillas de carne caseras de forma fácil y barata.

¿Triturar la carne o hacer un concentrado a partir de un caldo?

Es posible que hayas visto en otras páginas métodos muy diferentes al que te proponemos, lo más frecuente es encontrar recetas que aconsejan cocinar carne magra (con alguna verdura) y triturar el conjunto para después congelarla o secarla. Sin embargo, nosotros apostamos por un segundo método que consiste en concentrar un caldo de carne.

Ventajas e inconvenientes con el método de triturar

Pros:

  1. Es un método un poco más rápido.
Contras:

  1. La pastilla no va a deshacerse completamente por mucho que tritures, siempre quedarán pequeños restos.
  2. Necesitarás carne magra de buena calidad para hacer unas pastillas, no te va a salir precisamente barato.
  3. El sabor no es concentrado.

Pros y contras de nuestro método con caldo

Pros:

  1. Las pastillas que conseguimos se disuelven completamente en cualquier base líquida.
  2. El sabor es 100% concentrado.
  3. Son económicas, utilizamos huesos, restos y recortes.
Contras:

  1. Es un método un poco más lento que el anterior.

Pastillas de caldo concentrado

Así preparamos nuestras pastillas caseras

Paso 1. Hacer un buen caldo de carne

Si tienes un buen caldo en la nevera o congelador puedes saltarte este paso, sólo debes comprobar que tenga mucho colágeno (una consistencia similar a la de la imagen inferior), en caso contrario no servirá.

Para hacer este caldo utiliza recortes de carne, cascasas de pollo, huesos… lo que más te guste. Es muy importante que uses piezas con mucho colágeno o gelatina, huesos de ternera, patas de pollo, etc.

  • Retira las pieles, restos de sangre y tendones.
  • Tuesta los huesos y recortes en el horno a 180ºC durante unos 40 o 50 minutos.
  • Añade los huesos en una olla grande y cubre de agua.
  • Cocina por el método tradicional, fuego suave de 2 a 4 horas.
  • Cuélalo, déjalo templar e introdúcelo en la nevera, cuando solidifique retira la grasa de la parte superior.

Te recomiendo hacer una buena cantidad de caldo, mínimo 2 litros, si son 4 mejor, así te saldrán más pastillas y aprovecharás mejor el proceso.

Caldo casero de carne

Paso 2. Concentrar el caldo

Pon el caldo en una olla bien ancha para que tarde menos en evaporar el agua, si tienes una buena cantidad utiliza varias ollas, así acelerarás el proceso.

Simplemente cocina a fuego medio-alto removiendo de vez en cuando, cuando veas que va ganando cuerpo baja a fuego medio-bajo y remueve con más frecuencia (utiliza unas varillas). El objetivo es obtener una especie de caramelo como puedes ver en la siguiente imagen. De esta forma concentramos al máximo  nuestro caldo y evitamos la formación de hielo en las pastillas (si no llega al “punto de caramelo” tendrá más agua y se reducirá bastante la concentración del sabor y el tiempo de conservación).

Caldo concentrado casero

Paso 3. Añadir en moldes y refrigerar

Cuando tengas esa especie de caramelo añádelo en moldes, nosotros utilizamos los de hielo pero puedes introducirlo en cualquier otro. No te demores ya que se solidificará muy rápido.

Seguramente quedarán restos pegados a las paredes de la olla, para aprovechar al máximo el concentrado añade un poco de agua, disuelve esos restos y vuelve a cocer hasta que tome cuerpo. Introduce el molde en la nevera hasta que enfríe por completo.

Paso 4. Congelar o guardar en la nevera

Saca las pastillas de los moldes, la textura te sorprenderá, ¡parecen de goma! Si es así, lo has hecho bien, tus pastillas caseras están a punto. Córtalas en porciones -a tu gusto- y guárdalas en una bolsa de congelación (en la nevera o el congelador).

¿Cómo utilizar estas pastillas de caldo caseras?

Se disuelven fácilmente sacándolas directamente del congelador a una olla con agua caliente, no necesitas más que remover de vez en cuando hasta que la pastilla o pastillas se deshagan completamente, en pocos minutos tendrás un caldo diez. Añade más o menos cantidad según la intensidad que necesites en tu receta, no dudes en probar y añadir otra pastilla si lo ves necesario.

Son el recurso perfecto, puedes guardarlas durante meses en el congelador y sacarlas directamente para enriquecer tus platos. Prueba a utilizarlas en esta receta fácil de risotto, en cualquier otra con arroz o en guisos tradicionales como esta receta de pollo de corral.

Cómo hacer pastillas de caldo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *