La cocción perfecta del langostino

Todo lo que debes saber para triunfar con los langostinos. La compra, su manipulación previa y la cocción perfecta. Trucos y consejos para que todo salga redondo.

Langostinos congelados crudos

Se acerca la Navidad y con ella los langostinos.

Adorados y odiados a partes iguales. Una delicia o una condena.

Un langostino seco, salado y estropajoso es una de las peores experiencias culinarias que uno puede tener en Navidades.

A continuación te daré tres claves para que te queden perfectos.

¿Qué langostinos deberías comprar?

Compra la mayor calidad que puedas permitirte. Por sabor, porque se pelarán mejor y porque disfrutarás más.

¿Cuáles son los mejores langostinos?

De mejor a peor:

1.- Langostino salvaje fresco de nuestras costas

Si puedes permitírtelo, compra langostino crudo español, de Sanlúcar o Vinaroz. O gamba roja de Palamós, Dénia o Huelva. Su precio es muy elevado, pero la calidad de este langostino es incomparable.

2.- Langostino fresco criado en España

En Valladolid se cría uno de los mejores langostinos del país.

Fresco, pescado y enviado en el día. Criado de forma natural. Está presente en las mesas de los mejores chefs. En gambanatural tienes más información.

3.- Todo lo demás

¿Opciones 1 y 2 descartadas? Quedan los “langostinos comunes”, los que consumidos el 90% de los mortales.

Pescados por la flota congeladora industrial en el Atlántico sur, Índico o Pacífico, a miles de kilómetros de nuestras costas, de calidad media o baja; o criados en países en vías de desarrollo con técnicas que no querrás conocer, de calidad peor.

No quiero amargarte la Navidad. ¿El langostino común mejor comprarlo fresco o congelado?

Mi recomendación puede sorprenderte: cómpralo congelado, y crudo, por supuesto. El “fresco” que ves en el supermercado no es tal con una probabilidad del 99%. Lo han descongelado. ¡Y no sabes cuánto tiempo lleva así!

Intenta que tenga un tamaño medio o medio-grande, evita los gigantes (suelen tener peor sabor). Si puedes, apuesta por alguna marca conocida para asegurarte la mayor calidad posible.

Langostino enfriando en hielo

Aprende a manipularlos

Cuando compras los langostinos normalmente pasan unas horas, días o semanas hasta su cocción.

El mejor langostino del mercado con una mala manipulación será un desastre final en la mesa. Parece obvio, pero muchas veces no lo tenemos en cuenta.

Sigue estas reglas:

Langostinos “falsos frescos”

El langostino fresco que venden en los supermercados suele estar descongelado previamente, es decir, es un producto congelado que te ofrecen con una óptima descongelación.

No son frescos. Olvídate de volver a congelarlos, no solo perderán sabor y textura, también ganarán microorganismos poco deseables.

¿Qué hacer con ellos? Imprescindible cocerlos antes de 24 horas. Te recomiendo hacerlo el mismo día. Estos langostinos se deterioran con mucha rapidez.

Sácalos de la bolsa del supermercados. Guárdalos en una bandeja y mételos en la nevera, tapados y bien escurridos.

Langostinos frescos

Los distinguirás, principalmente, por su precio. No los encontrarás por menos de 35 o 40€/kg, para los más pequeños o de criadero, aunque su precio medio suele rondar los 80€/kg.

Este tipo de langostino es nacional: Huelva, Vinaroz, Palamós, Denia o Valladolid (de cría).

¿Cómo manipularlos? Te aguantará más en la nevera que el anterior, aún así te recomiendo cocerlos en el día. Guárdalos en un plato o cuenco de cristal tapado, olvídate de bolsas y de recipientes plásticos.

Puedes congelarlos sin problema, aunque lo ideal es consumirlos en fresco.

Langostinos congelados

Lo más importante con congelados es cuidar el proceso de descongelación, aunque también puedes cocerlos directamente como te explicaré más adelante.

Lo mejor es descongelarlos durante 24 horas en la nevera. Ponlos en un escurridor para que el agua escurra. No tengas prisa.

¿Cómo cocerlos?

La tercera pieza del puzzle: ¿cómo cocerlos?

Elige tu opción. Un método para los congelados y otro para los frescos o “falsos frescos”: